La leyenda del Hada y el Mago [ChiNyo!Arg]

Advertencia:

  • Vocabulario un poco soez.
  • Hetero.
  • ChiNyoArg, Latin Hetalia. Manuel y Martín.
  • AU, Alternative Universe. UA, Universo Alternativo.
  • Los personajes pertenecen a sus dueños y/o creadores.
  • Inconclusa.
  • Leelo en wattpad también

Bosque encantado



Era la milésima vez que suspiraba en el día, estando cansado de todo. Aburrido de su soledad, triste por ella también.
—De qué sirve tener toda la magia del mundo, sino puedo dejar de sentirme así —dice mientras miraba el brillo de su mano, sintiendo la tristeza en su pecho. Odiaba ese sentimiento, lo detestaba.
Más de cien años de soledad, vagando en el mundo. Aunque más que en el mundo, él se sentía vagando en una isla solitaria. 
Se acomodó su  cabello y caminó por todo el bosque, buscando algo que lo entretenga. No había nada, sólo su amiga que lo acompañaba aquella noche; la luna. Miró el cielo, buscando una respuesta a aquello que venía sintiendo hacía bastante años.  Ella sólo le susurró: "Buscas el amor".
El joven castaño rió con amargura al escuchar eso. ¿Buscar el amor? Imposible... imposible.
Claro que era imposible.
Se estaba mintiendo, lo sabía muy bien. Pero qué más le daba, si sabía que no iba a encontrar el amor en aquel lugar. Pero... le gustaría saber qué era encontarlo. Le encantaba imaginar tener a quién amar.
—Me falta eso en la vida —dice sentado en una piedra, mientras una lágrima traicionera salía. No quería llorar por eso, él era Manuel González, conocido como el mago solitario. ¿Por qué debía llorar por eso? ¿Por qué le molestaba ahora su soledad? No lo sabía, pero era así.
La luna al verlo así de afligido no lo podía soportar, era su gran amigo, así que lo alentó a buscar el amor de su vida. Seguro lo encontraría, sólo debía ser paciente. 
Pero paciencia era lo que se le había agotado. Fueron muchos años de soledad para que resistiera más... Mejor se daba por vencido y se iba a dormir. Se despidió de su amiga con una sonrisa y se acostó en medio de aquel bosque, que era bastante hermoso.
La luna tubo una idea, esperaba que funcionara...Esperaba que el sol cooperara.
---------------------------------------------------------------------
Las horas pasaron y pasaron, dando paso al sol, siendo una mañana bastante bonita. Los rayos de aquel sol le dieron de lleno en la cara, haciendo que se despertara enseguida. Bostezó y se sentó, refregándose sus ojos. Miró a su al rededor y notó que ya era de día, no le quedaba más que seguir caminado a ver qué podía hacer. Quizás algún aldeano lejos del bosque encantado necesitaría ayuda con algún ogro, o que un aldeano por error se metiera en el bosque. Sea lo que sea, iría a ver si podía hacer algo para no sentirse vacío.
La suerte no estaba de su lado, porque al caminar sólo conseguía aburrirse y sentir ese sentimiento de soledad que le aburría bastante. No le gustaba, cada día se le hacía más denso ese sentimiento, le pesaba y lo odiaba. 
Suspiró.
Siguió caminando, hasta que se hizo la tarde. Sentía raro todo, era un naranja en el cielo que nunca había visto. Se le hacía lindo igual, no sabía la razón, pero le gustaba. Se cansó de su caminata, y quedó sentado en el pasto. 
—Todo se ve diferente —dice mirando directamente el cielo.
Notó un brillo cerca de él, le molestaba a la vista.
—Mierda —se quejó al ver el frente y ese brillo darle en los ojos.
—Perdón —escuchó de una suave y delicada voz, viniendo de aquel brillo.
Se refregó los ojos el castaño y pudo ver un poco mejor ya al no ver tanto brillo. Pudo ver de quién venía aquella iluminación, quedó embobado a ver tanta belleza. La mirada más dulce que jamás vio, unos ojos verdes tan profundos, y ese cabello dorado que daba ganas de acaricialo.
El impulso fue más, y tomó un mechoncito rebelde que salía de medio de su flequillo. Era demasiado suave, casi como si fuera una pompa de algodón. Lo siguió tocando hasta que escuchó un jadeo y miró a la dueña de aquello.
—No —le sacó la mano y lo miró sonrosada.
El joven mago se avergonzó y sacó la mano de allí, pidiendo enseguida disculpas.
—Por un momento pensé que me arrancarías mi rulito —dijo aquella chica, mirando fijo aquel joven. 
Eso le incomodó un poco, bajando la mirada, mirando el suelo directamente.
Pero le extrañaba que brillara tanto a Manuel, era una especie de Sol que iluminaba todo a su camino. Pero al ver los pies desnudos y flotando comprendió algo: era un Hada. Pero... ¿qué hacía un hada en un bosque como éste? Estaba lleno de ogros que seguro la matarían en seguida. Se notaba a kilómetros que no era muy fuerte para enfrentarse a alguien.
—No te quedes mudo —se sienta y lo vuelve a mirar a los ojos insistente.
Eso sonroja más al castaño, ¿por qué insistía tanto en mirarlo a los ojos? Le daba pena, además que era tan bonita que lo sonrojaba. 
—Pucha, no hagas eso —le cubre los ojos.
Eso hizo sonreír al hada, eso hizo acelerar el corazón de aquel chileno.
—Sos lindo —dice aún con la sonrisa en sus labios, mirando, sin sacar la mano del otro de sus ojos.
Se sentía tonto Manuel, pero la mirada de ella era muy profunda y él muy vergonzoso. Pero... quería ver esos ojos, así que se hizo de valor y le sacó la mano. Ahora sí pudo ver mejor esos ojos mejor, era hermosa. No podía negarlo, además que le hacía sentir algo en el pecho, que jamás lo imaginó. Notó que la sonrisa aquella rubia no se le iba, así que con sus dedos rosó los labios y sintió como una corriente eléctrica en todo el cuerpo. Era algo que nunca sintió, pero le gustaba y mucho.
Ella sólo atinaba a sonreír. Sintiendo como esas famosas maripositas en su estómago. 
Hubo un flechazo en ambos que no supieron explicar, incluso la mirada del chileno ya no era tímida sino un poco más atrevida. Esos ojos mieles estaban un poco más oscuro. Más profundo.
—¿Cómo te llamas, hada? —necesitaba eso para su vida, no sabía, pero necesitaba su nombre.
La rubia notó que ya se hacía de noche, tal así que salió volando, pero se antes de irse, pronunció su nombre "Martina". Ya con eso, salió de la vista de él.
—Martina —susurró en el viento aquel castaño —. No olvidaré ese nombre~ 
Y fue así que ese joven mago sintió algo en su pecho.

Comentarios

Pink Hair Girl, Cute

Entradas más populares de este blog

Te voy a romper el orto

Cómo en Navidad